Gobernanza de los servicios públicos de suministro de agua y saneamiento

 

Contexto

Los servicios públicos de suministro de agua potable, saneamiento y gestión de residuos están al centro de desafíos mayores. Por una parte, deben proporcionar acceso a buenas condiciones de vida y salud esenciales para todas las poblaciones. Por otra parte, su impacto en los recursos hídricos y el medio ambiente debe mantenerse lo más limitado posible.

Los servicios públicos de suministro de agua potable, saneamiento y gestión de residuos deben ser capaces de proporcionar un servicio de alta calidad y eficiencia, teniendo en cuenta el cambio climático que tiene un impacto directo en la disponibilidad de recursos y un mayor riesgo de inundación.

Para lograrlo, es necesario que adopten una organización óptima con una estructura interna eficiente y con las habilidades adecuadas. Desde el punto de vista financiero, el objetivo es financiar el mantenimiento y la renovación de las instalaciones y al mismo tiempo establecer tarifas que garanticen la accesibilidad de los servicios para todos y que puedan mejorar continuamente sus resultados.

El reto de la gobernanza de los servicios públicos de suministro de agua potable, saneamiento y gestión de residuos se encuentra, por lo tanto, en la interfaz entre estos múltiples desafíos.

 

¿Quiénes son los actores involucrados?

La gobernanza y la buena gestión de los servicios públicos de suministro de agua potable / saneamiento / residuos requiere la participación de muchos actores diferentes a diversos niveles de responsabilidad y en distintas escalas geográficas.

Las autoridades nacionales y sus servicios descentralizados están preocupados por su obligación de regular el sector y establecer políticas ambientales y económicas adecuadas.

Los gestores públicos o privados de estos servicios y sus empleados están en el centro de este tema: deben garantizar un nivel máximo de servicio y mantener las estructuras a un coste optimizado, adaptándose a los cambios normativos y tecnológicos para garantizar la conservación y buena calidad de los recursos naturales.

Por último, los directores de obras, las autoridades locales y los usuarios son también una parte esencial del sector del agua, del saneamiento y de los residuos, ya que son los garantes de la buena gestión de estos servicios, ya sean directamente gestionados o delegados a una organización privada.

Pero además de garantizar sus prerrogativas respectivas, estas diferentes categorías de actores deben también coordinar sus acciones y mantener un diálogo regular para asegurar la sostenibilidad técnica, financiera y económica de los servicios, garantizando al mismo tiempo la integración de su gobernanza en las políticas y cuestiones medioambientales.

 

¿Qué hace la OIAgua?

Con el fin de mejorar la gobernanza de los servicios públicos de agua, saneamiento y gestión de residuos, la OIAgua ha podido desarrollar una experiencia de alto nivel durante muchos años y ofrece un acompañamiento de calidad sobre varios temas clave:

  • Definición de un marco institucional nacional adecuado

La OIAgua ayuda a las instituciones nacionales a definir y aplicar estrategias para optimizar las condiciones de  gestión y de acceso a los servicios de agua y saneamiento (apoyo a la descentralización, marco legislativo, control de las asociaciones públicas-privadas (APP), distribución de las responsabilidades y reglamentación).

  • Apoyo técnico y organizativo a los servicios de suministro de agua potable y saneamiento

Basándose en un análisis de las fuerzas y debilidades de los servicios de suministro de agua potable y saneamiento, tanto en los aspectos organizativos, técnicos como financieros, se realiza una auditoría en directa relación con el director de obras. Propone áreas de mejora y modalidades para una mejor gobernanza y para mejorar el rendimiento de los servicios, adaptados al contexto local.

  • Capacitación y desarrollo de habilidades

Una explotación de alta calidad de los servicios de agua y saneamiento permite optimizar los costes de inversión (aumento de la vida útil de las instalaciones) y del funcionamiento del servicio. También mejora la calidad del servicio prestado al usuario. La OIAgua contribuye a la definición de organizaciones eficientes de los servicios, a la preparación de planes de capacitación para que los empleados adquieran todas las habilidades necesarias y a la capacitación del personal en todos los temas relacionados con la administración de un servicio de agua. La OIAgua también organiza visitas de estudio para promover el intercambio de experiencias entre pares.

  • Gestión financiera y fijación de precios

La calidad de un servicio de agua y saneamiento depende en parte de los recursos financieros que pueda movilizar. El equilibrio financiero es necesario para garantizar la sostenibilidad, mientras que permite a los usuarios obtener agua en cantidad y calidad suficientes para sus necesidades básicas. La OIAgua examina el mejor ajuste para encontrar un equilibrio entre la definición del buen perímetro de explotación, el grado de tecnicidad del servicio prestado, la definición de niveles de precios y categorías de usuarios y los métodos de recaudación de costes.

  • Apoyo al establecimiento de una APP

El éxito de una APP está condicionado por la creación de un clima de confianza entre la autoridad pública y el operador privado. Por lo tanto, la OIAgua apoya a los gobiernos, las ciudades y las autoridades locales en el desarrollo de marcos contractuales rigurosos que definen claramente las funciones y objetivos de cada parte, acompañados de un sistema de seguimiento de los resultados y de la circulación eficaz de la información.

  • Indicadores de resultado

El establecimiento de indicadores de resultado tiene como objetivo desarrollar un sistema de información para el seguimiento y la evaluación de los servicios de agua. La creación de estas bases de indicadores, alimentadas por las autoridades locales y / o los operadores responsables de estos servicios, permite a su vez mejorar sus métodos de gestión e introducir un seguimiento y control más eficaces de las actividades, y fomentar también la participación de los usuarios de estos servicios públicos.